El duelo político tras el dopaje

La Agencia Mundial Antidopaje gana poder pero sus detractores lo acusan de móviles políticos La Agencia Mundial Antidopaje sepultó al deporte ruso bajo una montaña de sanciones tras impulsar una investigación que aseguraba que el estado estaba detrás de un plan organizado de dopaje. Sin embargo, la respuesta no se hizo esperar y surgió como [...]
La Agencia Mundial Antidopaje gana poder pero sus detractores lo acusan de móviles políticos

La Agencia Mundial Antidopaje sepultó al deporte ruso bajo una montaña de sanciones tras impulsar una investigación que aseguraba que el estado estaba detrás de un plan organizado de dopaje. Sin embargo, la respuesta no se hizo esperar y surgió como parte de los hackeos del grupo ruso Fancy Bears, que ha revelado una serie de mails en los que se insinúa que el organismo tuvo motivaciones políticas. Esas motivaciones políticas tenían dos objetivos, por un lado marginar a Rusia de los Juegos Olímpicos y por otro minar el poder de los europeos dentro de Comité Olímpico Internacional.

La sospecha

De acuerdo a la WADA (sigla en inglés de la Agencia Mundial Antidopaje) entre 2011 y 2015 el estado ruso desarrolló un programa sistemático de dopaje que benefició a más de 1000 deportista. Esto se basó en el testimonio del funcionario ruso encargado de proveer las sustancias dopante, que ahora vive en Estados Unidos y cuyo documental está nominado al Oscar.

Rusia perdió 49 medallas debido a este escándalo y fue marginada de los juegos olímpicos de Río y sus deportistas deberán participar bajo bandera olímpica si quieren participar de los juegos de Invierno de Pyeongchang, Corea del Sur. Sin embargo, llamó la atención la severidad de la medida en especial porque se aplicó de forma genérica y sacó de los juegos a deportistas rusos que no habían dado positivo. Ahí comenzaron las suspicacias, porque si bien se habían detectado casos de dopaje, hubo un gran número de atletas que se habían sometido a controles y habían dado negativo. Sin embargo, la medida se aplicó de forma genérica.

El problema no era la severidad, sino que la misma WADA se ha mostrado contemplativa en otros casos. Por ejemplo, aunque varios atletas estadounidenses de primera línea dieron positivo nunca una medida de la agencia antidopaje alcanzó a la comunidad atlética estadounidense.

Pero hay más excepciones, por ejemplo durante el Mundial de Básquetbol se hicieron sentir críticas ya que los jugadores de la selección de Estados Unidos tenían un trato diferente al del resto de los basquetbolistas, ya que se amparan en una norma que le permite elegir bajo que jurisdicción se someterá a los controles antidopaje. Por regla los basquetbolistas estadounidense se hacen los controles bajo la agencia de su país, que casi no responde a la WADA. Y este es solo un ejemplo.

 

La guerra

En medio de toda esta batalla informativa, surgió un grupo de hackers rusos que se hacen llamar Fancy Bears que tienen como cometido dar a conocer documentos internos de la WADA.  Esos informes, que han sido relativizados aunque no desmentidos por la agencia, han revelado que la WADA ha mostrado tolerancia con deportistas que consumen sustancias controladas pero que son admitidas por razones médicas. Llamó la atención el número, pero también los nombres de la figuras beneficias: Simone Biles, las hermanas Venus y Serena Williams, e incluso Rafael Nadal.

Pero ahora el grupo da un paso más, y en sus últimas revelaciones afirma que la WADA, cuya sede se encuentra en Canadá y que ha ganado cada vez más independencia del COI, se movió con una finalidad política. Los Hackers afirman que hay varios miembros de comité que analizó el caso ruso que tienen lazos con el FBI y otros órganos gubernamentales de Estados Unidos.

Pero la otra trama, habla de una lucha de poder en el COI, donde los anglosajones estarían minando la credibilidad de los llamados europeos y para ello se estarían valiendo de la WADA. De hecho, el COI pretendía analizar caso a caso, el dopaje en Rusia, pero al final la WADA hizo públicas sus conclusiones y terminaron arrinconando al COI.

La guerra no ha terminado, y la prueba está que a meses del inicio del Mundial de Fútbol vuelven a aparecer los mismos protagonistas en la palestra: el científico ruso que dice que que el dopaje alcanzó al fútbol, las críticas de la WADA a la FIFA por su lentitud en los controles, y los Fancy Bears denunciando a los denunciantes. Seguro tendremos más para escribir.

0 comments

Sign In

Reset Your Password

Email Newsletter